La noche más mágica del año se vive en Santiago: aprovecha San Juan y organiza tu viaje a Compostela

Hay noches que no se pueden describir del todo, se tienen que vivir. Y la de San Juan es una de ellas. El olor a leña y sardinas asadas en las calles, las cacharelas iluminando la noche, la música sonando en cada barrio y esa sensación de que el verano empieza de verdad cuando se saltan las primeras hogueras.

Pero es que este año, además, el calendario nos concede la excusa perfecta para organizar un viaje de cuatro o cinco días. El destino lo tenemos claro, nosotros elegimos Santiago de Compostela.

Aprovechando que este año el día de San Juan es festivo en toda la comunidad gallega, os proponemos un plan difícil de rechazar. Coger vacaciones el lunes y martes para planear una escapada de ensueño a la capital gallega. Un plan ideal para desconectar unos días, redescubrir la ciudad sin prisas y culminar la experiencia viviendo un San Juan diferente.

La Noite Meiga se vive en Santiago

En Galicia, San Juan no es solo una fiesta. Es tradición, ritual y celebración popular. La llamada Noite Meiga convierte la noche del 23 de junio en una de las más especiales del año: fuego para dejar atrás lo viejo y calles llenas de gente celebrando la llegada del verano.

En Santiago, la ciudad se llena de cacharelas –las tradicionales hogueras –, sardiñadas, música y fiestas populares repartidas por los distintos barrios y parroquias. Picheleiros y visitantes salen a la calle para vivir ese ambiente único tan propio de la noche más corta del año, donde la tradición gallega se mezcla con la celebración colectiva. Cada año, se organizan múltiples celebraciones abiertas al público durante toda la noche que se podrán encontrar en la web del departamento de Turismo del ayuntamiento.

Foto de San Juan en Compostela
Fotos del departamento de Turismo de Santiago de Compostela

Santiago, mucho más que el final del Camino

Vivir la noche de San Juan entre piedras centenarias y plazas históricas solo es la guinda del pastel de una escapada de ensueño. Compostela se vive despacio, disfrutando poco a poco de cada una de sus caras.

Porque, más allá de la Catedral de Santiago de Compostela y del final del Camino, la capital gallega tiene algo que atrapa, que enamora. Es la mezcla de historia, vida universitaria, gastronomía y ambiente que engancha desde la primera vez que uno pone el pie en la zona vieja.

Pero también, es la exquisita oferta cultural y el encanto natural de su entorno –parques, recorridos al lado del río y rutas de senderismo –.

Junio, además, es uno de los mejores momentos para descubrirla. Las terrazas están llenas de vida, los días se alargan y la ciudad tiene ese equilibrio perfecto entre tranquilidad y ambiente justo antes del bullicio de los meses centrales del verano.

Con un viaje bien planificado, una visita de unos cuatro días permite disfrutar de cada rincón como se merece: perderse por el casco histórico, ver el atardecer desde la Alameda, descubrir el Mercado de Abastos, sumergirse en la oferta cultural y de museos y descubrir los alrededores de la ciudad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.