Que no os engañe su tamaño: Compostela puede parecer una ciudad pequeña, pero encierra una riqueza inmensa. Su historia, su cultura, su gastronomía y su entorno natural la convierten en un destino fascinante que cada día conquista a miles de visitantes.
Desde el hotel, hemos preparado un itinerario de 4 días con el que disfrutar de los imprescindibles de la ciudad, combinándolos con planes que os permitirán acercaros al ambiente más local de la capital gallega.
Día 1. El imponente casco histórico
Si hay algo que no puede faltar es la comúnmente conocida como “Zona Vieja de Santiago”.
Llena de paradas irresistibles, empezamos nuestro itinerario en la que podría considerarse la localización más emblemática de Compostela: la plaza del Obradoiro y la catedral. Podréis disfrutar del precioso interior del templo, de estilo románico; así como de las reliquias del santo y el museo. Con reserva previa, se pueden visitar las cubiertas y el famoso Pórtico de la Gloria, uno de los elementos arquitectónicos más destacados del conjunto cuyas obras de restauración finalizaban en 2018.
En las inmediaciones, también se encuentran las plazas de Platerías y La Quintana; el Hostal de los Reyes Católicos y, ya enfilando la Rúa do Franco, el palacio de Fonseca. Este último destaca por su impresionante claustro y suele albergar exposiciones temporales.

Por la tarde, proponemos un recorrido por el casco histórico, corazón de la ciudad. Callejear se convierte en todo un descubrimiento mientras vais desembocando en calles como la del Vilar, Rúa Nova, el Franco, etc. En ellas encontraréis pequeñas tiendas locales perfectas para adquirir vuestros souvenirs.
En la zona antigua de la ciudad también encontraréis algunos de los museos más emblemáticos: Museo de las Peregrinaciones, la Casa de la Troya o la Fundación Eugenio Granell entre otros.
Día 2. El esplendor natural de Santiago
Empezamos el día recargando energías rodeados de naturaleza. Aunque no sea lo primero que viene a la mente de los visitantes, la capital gallega cuenta con varias rutas ideales para disfrutar de la exuberante riqueza natural de Galicia.
Os recomendamos la que transcurre por la senda fluvial del Río Sar. Un camino circular con un total de cerca de 5km apto para todos los públicos y perfecta para recorrer en familia. Debido a su proximidad con el centro urbano, los transeúntes tienen la posibilidad de iniciarla o acabarla en cualquier punto del recorrido, adaptándola así a sus preferencias y al tiempo que quieren dedicarle a esta actividad.
Destacan en este recorrido el puente de Sar, la fuente de Brañas de Sar, la Carballeira do Paixonal, la fuente y lavadero de Pereda de Abaixo o el parque Eugenio Granell; entre otros. Pero sin duda, la parada imprescindible será la Colegiata de Sar. Merece la pena pausar el camino para disfrutar del templo, de su claustro y del museo.

Por la tarde, proponemos un merecido descanso en el Parque de Bonaval, uno de los más emblemáticos de la ciudad. Además de sus cautivadoras vistas de la ciudad, encontraréis en las inmediaciones el Museo do Pobo Galego y, para los que prefieren el arte moderno, el Centro Galego de Arte Contemporáneo.
Además del parque de Bonaval, también son perfectos para relajarse y recargar energías el parque de Belvís o la Carballeira de Santa Susana, junto a la Alameda.
Día 3: Una escapada inolvidable
Por su ubicación privilegiada, Santiago se convierte en el punto de salida perfecto para conocer muchas otras zonas de Galicia.
Para aquellos que viajan en coche, una visita a las Rías Baixas puede convertirse en la guinda del pastel. Si bien Sanxenxo o Combarro suelen ser villas más conocidas; esta zona costera de Galicia guarda muchos tesoros. Ejemplo de ellos son Cambados, O Grove o, menos conocidos, los municipios de Soutomaior y Fornelos de Montes. Y para los que son más de montaña, proponemos una escapada para deleitarse con los increíbles paisajes y el buen vino de la Ribeira Sacra.
Para los que no viajan en coche, existen numerosos destinos fácilmente accesibles desde la capital gallega en tren. Es el caso de la cercana población de Padrón, de Redondela o ciudades como A Coruña, Pontevedra u Ourense. Todos ellos con innumerables atractivos que os animamos a conocer.

Día 4: Sumergirse en las afueras
La propuesta para la última jornada abandona el centro para adentrarse en otros barrios compostelanos. Para conocer la vida de la ciudad, su lado más auténtico, y escapar de las zonas más turísticas proponemos el barrio de Conxo. Este año se cumple el centenario de su adhesión al ayuntamiento de Santiago, siendo hasta ese momento un municipio independiente. En Conxo podréis visitar el campus universitario, la iglesia de Santa María de Conxo y el robledal homónimo.

Merece la pena alejarse un poco más del centro de la ciudad para llegar al robledal y convento de San Lourenzo de Trasouto. El imponente edificio data del siglo XIII, convirtiéndose a partir del siglo XV en la residencia de los Condes de Altamira.
Finalizamos este itinerario de 4 días con una visita a la Ciudad de la Cultura. Este espacio único cuenta con una amplia oferta cultural que se mantiene a lo largo del año: eventos, conciertos, exposiciones, etc. Además, su arquitectura es un atractivo en sí mismo. Podéis disfrutarla por libre o en las visitas guiadas gratuitas que organizan cada mañana.
