El Camino de Santiago mantiene adeptos durante todo el año, pero estos se multiplican al llegar la época estival. El aumento de las temperaturas y la belleza de los paisajes son un buen aliciente para elegir el Camino de Santiago en verano.
Hoy os traemos una serie de consejos que os serán especialmente útiles para abordar esta aventura en los próximos meses.
¿Qué ruta escojo?
Independientemente de la época del año, la primera elección será la ruta. La cercanía al lugar de origen, los paisajes y lugares turísticos o la oferta de servicios suelen inclinar la balanza a favor de uno u otro camino. En verano es especialmente importante añadir a estas, dos condicionantes más: la temperatura y la cantidad de sombra.
Es por este motivo que rutas como la Vía de la Plata son más aconsejables para otras estaciones más frescas. Por el contrario, el Camino del Norte es una buena opción al tener unas temperaturas sueves y más tramos de costa. No obstante, también hay que tener en cuenta que el desnivel del terreno añade a esta ruta una mayor dificultad.
Del mismo modo, el Camino Primitivo tiene zonas de montaña que permiten aprovechar grandes áreas sombreadas, así como disfrutar del silencio y una mayor conexión con la naturaleza.
Aunque mucha gente vive la experiencia como una aventura, sin planificar y eligiendo sobre la marcha; esta forma de vivirlo puede ser contraproducente en los meses de verano. En esta época es aconsejable programar bien las etapas, evitando caminar en las horas centrales del día, sobre todo en zonas de más exposición al sol.
¿Qué llevo en la mochila?
Un equipaje más ligero es otra de las ventajas más atractivas de hacer el Camino en verano. La ropa pesa menos y además seca más rápido al lavarla durante la travesía.
A la hora de preparar la mochila, es importante tener en cuenta las necesidades que los días calurosos le imprimen a las caminatas. Algunos de los elementos que no pueden faltar:
- Ropa transpirable. Siempre es necesaria pero más en verano. Además, si es clara, ayudará contra el calor del día.
- Es fundamental protegerse del sol con un fotoprotector alto, gafas de sol y gorra.
- Calcetines técnicos sin costura. Es importante llevar varios pares para cambiar a lo largo del día ya que con el calor se humedecen antes.
- Incluir vaselina y cremas antifricción tanto para los pies como para otras zonas del cuerpo en las que puedan generarse rozaduras.
- Optar por un repelente de insectos ya que este es el momento del año donde más proliferan.
- Botella reutilizable. Mejor si es térmica para conservar el agua fresca durante más tiempo.
Otros consejos útiles
Evitar el calor será fundamental para una experiencia segura y agradable. Por ello es importante descansar en las horas centrales del día y siempre que tu cuerpo te lo pida.
Además, hay que mantenerse hidratado durante toda la jornada. Beber mucha agua y comer frutas con agua como la sandía o el melón. Para evitar golpes de calor, ayudará el refrescarse las muñecas, el cuello y la cabeza.
Por otro lado, el verano es la época alta de peregrinación. Hay más servicios disponibles, pero también más usuarios de los mismos. Para asegurarse un espacio donde pasar la noche sin preocuparse por salir temprano, una buena opción es reservar en albergues o alojamientos privados con antelación.
Como último consejo, disfrutar de la aventura al máximo. Se trata de una experiencia no solo turística sino también espiritual; que permite conectar con el entorno natural, así como con el resto de peregrinos. Además, cada recorrido ofrece una ruta por diferentes localidades; perfecta para conocer más sobre la cultura, el folklore y el entorno de nuevos lugares.
El final del camino es tan interesante como el camino en sí mismo. Por su arquitectura, sus monumentos, su gastronomía y su cultura; Santiago de Compostela acogerá a los peregrinos ofreciéndole una estancia turística idílica. Quédate un par de días más para conocer la capital gallega.
En el Gran Hotel Los Abetos te ofrecemos una estancia final de lujo. Con unas instalaciones exclusivas, que incluyen zona de piscina y unos hermosos jardines, es el lugar perfecto para descansar tras la caminata. Además, contamos con una ubicación privilegiada, en una zona tranquila justo al final del Camino Francés. Y con un servicio gratuito de Wetrasfer al centro de la ciudad.


