Hace más de dos siglos, la camelia llegaba a Galicia desde China y Japón. Esta planta de belleza invernal encontraba en nuestra tierra un hogar inmejorable. El clima y el tipo de suelo tuvieron mucho que ver.
En la actualidad, su floración sorprende tanto a gallegos como a turistas. Hasta el punto de que la Ruta de la Camelia se ha ganado una gran y merecida fama. Os contamos más de este original plan, ideal para organizar unas vacaciones estas últimas semanas, antes de que llegue la primavera.
Cuando hacer la ruta
Galicia es el lugar perfecto para disfrutar de las camelias debido a su larga tradición de coleccionismo y a la cantidad y diversidad de las mismas. También por su localización. Aquí no se encuentran tanto en colecciones privadas, sino en pazos y jardines abiertos al público.
La camelia florece con el frío. Por ello, la mejor época para hacer la ruta es entre enero y mediados de marzo. No obstante, la floración puede extenderse hasta el mes de abril.
Este recorrido, promovida desde el departamento de turismo de la comunidad autónoma, alberga diferentes localizaciones a lo largo de las provincias de A Coruña y Pontevedra, donde esta planta se convierte en protagonista del paisaje. Así, se pueden ver miles de ejemplares de cientos de tipos de camelias que tiñen de rojos, rosas, corales y amarillos el paisaje. Al tiempo que se disfruta del patrimonio y la gastronomía gallegos.
Los pazos como protagonistas
Los pazos, construcciones tradicionales que albergan un gran peso en la historia y cultura de Galicia, son uno de los emplazamientos más destacados de esta planta. Muchos se iniciaron en su colección hace siglos, como elemento ornamental de sus jardines. Hoy, albergan una importante muestra de camelia, muy diversa en variantes y con ejemplares verdaderamente antiguos.
El Pazo de Rubianes, en Vilagarcía, es el lugar por excelencia para disfrutar de ellas. Con más de 5.000 ejemplares de 800 variedades distintas, contiene algunos tipos que solo pueden encontrarse en su jardín. No es de extrañar, que desde el siglo XIX la camelia sea el emblema del mismo. En la actualidad, cuenta con la distinción de Jardín de excelencia Internacional de la Camelia y sus flores se usan en aceites, jabones y cremas de mano. La visita guiada incluye el jardín, su viñedo y bodega, la capilla y algunas de las antiguas dependencias de servicio.

En el Pazo de Oca, en A Estrada, se puede disfrutar de la camelia reticulada más alta y antigua de toda Europa. Conocido como el Versalles gallego, el pazo cuenta con un extraordinario jardín francés que le valió la presencia en distintas películas, incluida La piel que habito de Almodóvar. Se pueden visitar solo los jardines o incluir también el propio pazo, reservando con antelación.
En el Pazo de Santa Cruz de Rivadulla, en Vedra, se puede disfrutar de las camelias en un entorno más silvestre. Aquí no se da una planificación tan rígida y estructurada, sino que el crecimiento de la flora se presenta de forma más espontánea. Destacan dos paseos: el de las camelias, con más de 200 variedades, y el de los olivos. La visita solo incluye los jardines, donde también hay un vivero, al tratarse de una propiedad privada.
Los tres pazos son solo una muestra de todos los que pertenecen a la ruta. Recorrido que incluye también los pazos de Mariñán (Bergondo), de Quinteiro da Cruz (Ribadumia), da Saleta (Meis), de Lourizán (Pontevedra) y el pazo museo Quiñones de León (Vigo).
Otras formas de disfrutar de la camelia
Pero no solo los pazos gallegos muestran el esplendor de esta especie. También lo hacen lugares como el Castillo de Soutomaior o la casa museo de Rosalía de Castro (Padrón). Además de diferentes jardines públicos.

Entre ellos, encontramos la Alameda de Santiago, con 66 ejemplares. En el Paseo da Ferradura se puede ver una parte de ellos, junto a una de las vistas más hermosas de la catedral compostelana.
También en Santiago se pueden apreciar en el laberinto del parque de Belvís, donde se plantaron en torno a 1.700 ejemplares en la década pasada, y en el jardín del Pazo de San Lourenzo. La visita debe reservarse con antelación para los martes y jueves e incluye jardines, iglesia y claustro.
También público y de acceso gratuito, se puede disfrutar de camelias en el Jardín Botánico Artístico de Padrón. Y acabamos esta recopilación con la Estación Fitopatológica de Areeiro, en Pontevedra. Una parada muy especial al tratarse de uno de los referentes mundiales de investigación de esta planta.
